Visita Virtual Museo Fangio
Coraje, constancia y genio conductivo
Buick 8 en línea 1936 (de Rezusta)Número de cilindros: 8 en línea
Cilindrada: 5300 cc
Potencia: 141 HP a 3600 RPM
Tanque de combustible: 64 lts.
Chevrolet Cupé 39 Número de cilindros: 6 en línea
Cilindrada: 3432 cc
Potencia: 90 a 3300 RPM
Velocidad máxima: 160 Km/h
Chevrolet Cupé 40 Número de cilindros: 6 en línea
Cilindrada: 3432 cc
Potencia: 110 a 3400 RPM
Velocidad máxima: 160 Km/h
Chevrolet cupé 39 - Motor 46Número de cilindros: 6 en línea
Cilindrada: 3432 cc
Potencia: 90 a 3300 RPM
Velocidad máxima: 160 Km/h
Ford "T" - Chevrolet "La Negrita"Motor: Chevrolet "Guerrero" 1944
Cilindrada: 3.916 c.c.
Potencia: 90 HP a 3100 rpm
Vel. máx.: 170 Km/hora
Consigue Flash para ver el contenido multimedia.
Descripción
DEDICADA A JUAN MANUEL FANGIO EN LA ETAPA 1937 - 1949
Fangio era un gran observador de las características salientes de sus grandes rivales. Analizaba cómo llevaban el auto, el manejo de la caja de cambios, las trayectorias elegidas para las curvas, o sea todo lo que marcaba cada estilo de conducción. Realizado este aprendizaje, planeaba su estrategia: "...Nunca fui un corredor espectacular. He tratado siempre de cuidar el auto llevándolo hasta sus máximas posibilidades. Las carreras se ganan lo mismo por una fracción de segundo o por un minuto...", solía comentar.
Cuando había que conducir al límite, aparecía su virtuosismo conductivo y su arrojo.
Por no claudicar en la adversidad, admiraba a Ricardo Risatti. Lo veía superar los contratiempos en la ruta y continuar luchando en las peores condiciones para llegar a la meta.
Fangio dio muestras de poder soportar mejor que sus rivales la dureza de un esfuerzo prolongado.
Sus carreras en TC lo obligaron a recorrer distancias de miles de kilómetros, transitando por caminos de tierra, guadales, o de montaña, que fueron modelando en él una aptitud para resistir los esfuerzos mas duros. Su ritmo constante de principio a fin, a veces no podía ser imitado por sus rivales que perdían concentración y agotaban su resistencia.
Las rutas con barro o asfalto y los circuitos con pista mojada o seca, le fueron otorgando una capacidad sobresaliente para "sentir" el auto que conducía.
"...Los autos de carrera no son para mi, un conjunto de piezas mecánicas. Hasta me ha parecido que tienen alma, que tienen vida. Saben responderte si se los trata bien....
Yo a veces hasta les hablaba..." decía el campeón.


