Visita Virtual Museo Fangio
Hombres y máquinas, la pasión del TC
Ford 1938 TC - FinochiettiEl 18 de octubre de 1938 se larga el Gran Premio Argentino de Carreteras que debía cubrir 7343 kilómetros transitando por 14 provincias y dos gobernaciones. Fangio acompaña a Finochietti en esa dura competencia.
Ford V8 1940 - Oscar Alfredo GálvezTipo de Motor: V8 a 90º. Culata en L.
Potencia: 85 Hp a 3.800 rpm
Relación de compresión: 6.15 / 1
Carburador: Chandler-Groves 2 bocas interiores
Ford Baufer F-100 Motor: Ford 272 F-100
Cilindrada: 3995 cm3
Potencia: 250 H.P.
Vel/máx.: 240 km/h
Ford V8 TC “El Tractor” - Eduardo CasaSe trataba de una cupé Ford 1940, equipada con un motor V8 modelo 1946. Por su fama de indestructible era denominado "El Tractor".
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Descripción
En 1935, Raúl Riganti, Arturo Kruuse, Cástulo Hortal y Mc Carthy, inscriben cuatro cupes Plymouth de techo duro en el Gran Premio Internacional que cruzará la cordillera rumbo a Chile. Estos autos marcarán el primer mojón de lo que luego se llamaría Turismo de Carretera.
En el Gran Premio de 1936 hasta Córdoba, aparecen los nombres de Rissati, Orsi y de su vencedor Raúl Riganti. También se destacan Tadeo Taddía, Lo Valvo, Supicci Sedes, Musso y Domingo Marimón con su infaltable toscano en los labios.
En 1937 el Avellaneda Automóvil Club, organiza las Mil Millas Argentinas, aquí comienza a escribirse la historia del Turismo de Carretera con Pedrazzini como triunfador de ese año en que debuta Oscar Gálvez.
En 1938 Juan Manuel Fangio corre su primera carrera en ruta como acompañante sobre un Ford Nro. 28, su debut como piloto se produciría un año mas tarde.
Fangio y Galvez se repartirían el prestigio en una confrontación que abarcará 10 años. Para la afición automovilística argentina habrá dos bandos: Fangio con Chevrolet y los hermanos Galvez con Ford.
Fueron años de gran brillo y emoción para los aficionados que a lo largo de nuestras rutas aplaudían a sus favoritos, que representaban a sus pueblos.
Abrían rutas, unían ciudades y formaban expertos mecánicos que asombraban por su ingenio por la preparación de sus máquinas.
Las competencias eran extenuantes. Se conducía por más de diez horas y por varios días.
Retazos de una época inolvidable, romántica, de esfuerzo y de sacrificio.

